La UVAQ fortalece colaboración internacional en la ODUCAL

La Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL) celebró la reunión subregional en la ciudad de Querétaro, donde instituciones como la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ) se congregaron para reflexionar sobre los retos y oportunidades de la educación superior y fortalecer la colaboración internacional.

La Maestra Lydia Nava, Rectora de la UVAQ, asistió al evento con directivos de la Universidad, quienes dialogaron con el Secretario de la Presidencia de la ODUCAL, Dr. Gregory Rial; el Vicepresidente, Dr. Fernando Felipe Sánchez Campos y el Secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, Dr. Rodrigo Guerra.

La Lic. Eva Sánchez, Coordinadora de Liderazgo Universitario en la UVAQ, informó que en la reunión del 21 al 23 de septiembre en Querétaro se presentó a los nuevos rectores y la agenda de trabajo para el resto del año, que pondera la misión de la universidad católica y los desafíos ante las transformaciones sociales, culturales y tecnológicas.

En la conferencia magistral: “La universidad católica en el cambio de época: reconstruir humanidad en tiempos de fragmentación”, el Dr. Rodrigo Guerra López planteó diversas reflexiones sobre la identidad católica de la universidad en nuestro tiempo.

Se preguntó ¿la identidad católica ha sido asumida institucionalmente?, de ahí surge la necesidad de responder ante este desafío, puesto que la universidad católica es el lugar donde el mundo conoce a la Iglesia y la Iglesia conoce al mundo para transformarlo cristianamente con la búsqueda de la verdad.

Además de las conferencias, se realizaron diversos paneles en torno a temas como: “La evangelización del pensamiento: la universidad católica como generadora de cultura y el diálogo público” y “Fe, razón y cultura: la integración del saber como misión universitaria”.

Académicos de instituciones como la Universidad Lumen Gentium, UPAEP y la Universidad El Salvador, destacaron la capacidad de la universidad católica para constituirse como un espacio en el que los discursos polarizados cambien, se abran al diálogo y al encuentro.

Uno de los desafíos planteados consistió en que la educación católica ayude al discernimiento compartido, capaz de generar las preguntas decisivas para saber hacia dónde avanzar en este cambio de época, ya que la universidad católica tiene que abrir puertas a todas las personas, creyentes y no creyentes para diseñar rutas de esperanza.

El tema de la Inteligencia Artificial (IA) no quedó fuera del programa, por lo que los panelistas destacaron que la educación se da en el insustituible encuentro humano, aun cuando la IA ofrezca la ilusión de que ya no necesitamos la interacción con el otro.

Se comentó que la IA no toca el corazón y la acción solo se da cuando el corazón también se mueve y se vuelve cultura. Lo que transforma la realidad nace del rostro de otro. Así, en tiempos de IA, se planteó la necesidad de recuperar la pedagogía del encuentro con quien nos rodea.