La música y la danza son medios de expresión que reflejan hechos sociales, personales y emocionales, explicó el Maestro de la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ), Rogelio Vargas Navarrete, quien musicalizó el programa “Amanecer” de la compañía michoacana de danza contemporánea, “La Serpiente”, en el Palacio de Bellas Artes.
Los artistas michoacanos celebraron el 25° aniversario de la compañía, como parte de la Temporada de Danza “80 Movimientos”, realizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) con motivo de los 80 años de su creación.
Como parte de la conmemoración, en el recinto cultural se presentó un programa de cuatro piezas artísticas creadas entre 2009 y 2024, de las cuales “Mexican velocity” (2009) del Maestro Rogelio, se posicionó como una reflexión sobre el desarrollo social en México.
“La música lo que hace también es resaltar y hacer un poco más vivas todas las emociones que la danza quiere representar […] Suelen ser paisajes sonoros o masas sonoras que no son tanto música cantada o música para bailar, sino son más bien sonidos”, mencionó el compositor, docente de los talleres artísticos en la UVAQ.
El intérprete resaltó el compromiso ético de la compañía “La Serpiente”, así como la capacidad del arte para visibilizar, cuestionar y denunciar diversas problemáticas a través de la crítica social.
“Muchas de las obras que se presentaron con ‘La serpiente’ eran obras que hablaban un poco de protesta. Esta queja que tenemos acerca de la violencia, de cómo se ha normalizado de un sinfín de cosas que a la sociedad le han hecho mal y que bueno, como una especie de protesta se hacen estas obras y la música va generando este paisaje sonoro que acompañaría a estos procesos”, destacó el concertista de la UVAQ.
La obra dirigida y coreografiada por Laura Martínez Ayala y Abdiel Villaseñor Talavera, suma los talentos de Aurea Bucio en el vestuario, Aurelio Palomino en la iluminación; como bailarines Liliana Rosales Merlos, Rosario Ordoñez Fuentes, Ramón García Martínez, Jaklyn Bejarano Castro, Omar Santiesteban Leyva y Alberto Galindo Luna, así como el propio director, además de la música original de Pedro Vargas Madrigal y Rogelio Vargas Navarrete.
“La música, además de que me ha acompañado toda la vida, representa también todo ese medio de expresión que puedo tener, en cuanto a los acontecimientos alrededor: sociales, personales, emocionales, etcétera, y también es mi modus vivendi, ya que vivo de crear música, de tocar música, de interpretar música”, concluyó el profesor de la UVAQ.
La obra de la compañía fundada en Morelia, se presentó en Bellas Artes como una muestra de la danza y la música michoacana.